viernes 29 de febrero de 2008

Caldera asegura que el informe de Bruselas sobre pobreza infantil contradice los datos de Naciones Unidas

Bruselas (29/02/08).- El ministro español de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, ha asegurado que no ha leído el Informe conjunto -de la Comisión y el Consejo de la UE- sobre protección e inclusión sociales, en el que España se sitúa con uno de los niveles más altos de pobreza infantil de la Unión, aunque ha estimado que contradice los datos de Naciones Unidas que afirman que "España es el segundo país mejor del mundo para ser niño". Caldera ha realizado estas declaraciones antes de entrar en el Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores de la UE, en el que se han adoptado, además de este informe, los asuntos que se trasladarán al Consejo Europeo de primavera, políticas para fomentar el empleo entre las personas mayores y entre los jóvenes y se ha debatido, entre otros temas, sobre flexiseguridad, igualdad de géneros en el mercado laboral y de la situación de las personas con discapacidad en la Unión.
Jesús Caldera se ha sorprendido ante la pregunta de la prensa acerca de qué opinaba sobre los datos españoles tan negativos en materia de pobreza infantil, aún cuando los padres de los niños tienen trabajo. El ministro español ha asegurado no haber leído el informe conjunto de la Comisión Europea y el Consejo de la UE sobre este asunto aunque ha asegurado que le resulta difícil asimilar esos datos tras los informes que sí conoce de Naciones Unidas.
"España es uno de los mejores países para los niños, tanto por las familias como por la protección social. Además, es el Estado que más niños adopta en el mundo. Me temo que el informe de la Comisión contradice a otros informes que tienen bastante valor", ha subrayado el ministro.
Informe conjunto
En ese estudio se recogen los datos de los Estados miembros sobre pobreza infantil, exclusión social de los niños, financiación de la protección social, promoción de la continuidad en el empleo de las personas mayores, sostenibilidad de las pensiones, desigualdades en el ámbito de la salud, cuidados de larga duración y contribución de los fondos estructurales para conseguir los objetivos del método abierto de coordinación.
Este informe no sitúa a España en una posición favorable con respecto a política social. Un 24% de los españoles menores de 18 años y un 20% de los adultos estuvieron expuestos a la pobreza en 2005. Sólo siete países de la UE de los 25 se situaron por debajo de España en cuanto a ciudadanos con falta de recursos (entre ellos Italia y el Reino Unido). Todavía peores son las cifras del informe con respecto a los niños españoles con carencias económicas a pesar de que sus padres trabajaban: un 21%, sólo superada por Portugal y Polonia.
Por otro lado, Caldera ha asegurado que la posición española pedirá reforzar más la Estrategia de Lisboa en su dimensión social y que se puede conseguir el pleno empleo a pesar "de este momento de desaceleración económica".
También ha estado de acuerdo con los demás Estados miembros en cuanto a la potenciación del empleo para las personas con pocas posibilidades, como el establecimiento de itinerarios personalizados. Además, el ministro español ha indicado que "hay que aprovechar las oportunidades que nos brindan los retos a los que nos enfrentamos, por ejemplo el cambio climático, buscando fuentes alternativas de energía se puede generar mucho empleo".
En cuanto a las pensiones, el mandatario español ha asegurado que pretende aumentar las pensiones mínimas de viuedad hasta los 700 euros y hasta los 850 euros las de las personas con cónyuge a su cargo.
Mensajes clave
En otro orden de cosas, los 27 ministros de Empleo han adoptado los "mensajes clave" que transmitirán al Consejo Europeo de primavera, algo que se viene haciendo desde el año 2000 cuando se acordó que los jefes de Estado y de Gobierno celebrarían una sesión dentro de cada Consejo de primavera dedicada a las cuestiones económicas y sociales, para seguir con los parámetros establecidos en la Estrategia de Lisboa.
Los asuntos que se trasladarán al próximo Consejo Europeo serán la necesidad de fortalecer la cohesión social y modernizar la protección social, con la mejora del sistema de pensiones y presentando los estudios anuales sobre la igualdad entre géneros, el de protección e inclusión sociales y el de empleo.
Además, se repartirá a los jefes de Estado y de Gobierno el informe estratégico de la Comisión "Mantener el ritmo del cambio" donde se observa que se han realizado progresos significativos en varios ámbitos desde que se relanzó la Estrategia de Lisboa en 2005. No obstante, Bruselas opina que la Estrategia Europea de Empleo está dando frutos pero siguen siendo desiguales y no consiguen aún alcanzar los objetivos.
Flexiseguridad
Por otro lado, el Consejo ha adoptado las directrices integradas que han de regir durante el periodo 2008-2010 sobre políticas de empleo de los Estados miembros. La propuesta de la Comisión sobre esas directrices es bastante continuista respecto a las del ciclo anterior, ya que mantiene muchas de las directrices del periodo precedente y limita los cambios de los textos introductorios, sobre todo para la incorporación del concepto "flexiseguridad" (flexibilidad y seguridad en el mercado laboral).
La flexiseguridad tiene un modelo diferente de aplicación según cada Estado miembro. Francia ha apostado por incorporar un modelo común a los Veintisiete durante su Presidencia del Consejo de la Unión -los últimos seis meses de este año- y para ello visitará varios países de la UE con el objetivo de observar cómo aplican en la práctica este concepto, entre ellos España.
Finalmente, los ministros han debatido acerca de la preparación de la Cumbre Social Tripartita, que se celebrará el primer día del Consejo Europeo de primavera, como cada año. En esa Cumbre, los interlocutores sociales se reúnen con la Comisión y con la Troika, que son los máximos representantes de la Presidencia de turno del Consejo y de las dos Presidencias siguientes.